Como gran parte de los niños autistas y con TDAH presentan alteraciones sensoriales, esta terapia es una opción para una atención integral, y parte de la idea de que no solo tenemos los 5 sentidos por todos conocidos, sino considera la existencia de otros dos más: el vestibular, que nos da equilibrio y noción de nuestra posición en el espacio, y propioceptivo que se relaciona con tomar conciencia de nuestros propios movimientos.
Esta terapia suele ser trabajada a la par de una terapia conductual, de lenguaje u ocupacional.
Incluye Actividades como el cepillado, trabajos en colchonetas, grandes pelotas que abarcan todo el cuerpo, trampolines, columpios, túneles, etc.